domingo, 15 de abril de 2012
Las personas que juegan con el tiempo de las demás deberían ser castigadas por semejante crimen.
Yo estoy condenada a llegar tarde. Y de la misma manera soy castigada en un redoble de tambores estresantes.
Pero las personas juegan con mi tiempo cuando suponen que por ser una chica sin escuela los fines de semana estoy a disposición de los espontáneos planes de turista. Y no es así.
He logrado aprender a golpe de retardos, citas plantadas y malas impresiones que el tiempo es más valioso que cualquier moneda. Por eso la gente preferiría la teletransportación.
Lástima que la planeación urbana esté tan mal estructurada.y que los sistemas de transporte de esta ciudad colapsen tu sistema nervioso, peor aún cuando no existe una cultura de respeto hacía los peatones. Y los peatones creamos que somos indestructibles.
Tengo algunas hipótesis de cómo está ciudad roba mi vitalidad cuando cruzo la puerta del 502. Y viajar en un promedio de 4 horas por día es una verdadera locura.
" Y en la antena de la radio flotaba locamente la bandera con la cruz roja, y se corrían ochenta kilometros por hora hacia las luces que crecían poco a poco, sin que ya se supiera bien por qué tanto apuro, por qué esa carretera entre autos desconocidos donde nadie sabía de los otros , donde todo el mundo miraba fijamente hacia adelante, exclusivamente hacia adelante."
TODOS LOS FUEGOS EL FUEGO
Julio Cortázar
viernes, 13 de abril de 2012
Tengo un moño negro en el corazón.
Honestamente no puedo compartir el mismo dolor de aquellos que lamentablemente perdieron a sus hijos.
Y tampoco puedo elevar oraciones porque no sé rezar. Pero eso no me hace indiferente ante tan sensible suceso, me uno a los mil minutos de silencio, a las veladoras prendidas, a la lucha por fomentar la responsabilidad ante un volante y a valorar la vida, porque eso nos queda a aquellos que todavía aspiramos aire.
Me inunda una tristeza pesada de saber que la vida es tan frágil. Ayer fallecieron cinco alumnos y un profesor de la Facultad de Economía en un accidente en la carretera México-Toluca cuando se dirigían a un práctica de campo hacia Michoacán.El profesor impartía la matería de Investigación y Analisis Económico y ellos eran del segundo semestre.
Yo no los conocía, pero cuando me enteré me dolió mi panza, porque mi estomágo es el receptor de toda clase de emociones.
Y hoy todo es silencio y estamos desconcertados.
Se ha puesto un pequeño altar con sus fotografías en la Explanada de la Facultad.
Hay flores blancas y mensajes de apoyo hacía las familias, y una extensiva invitación a los velorios.
Pero, yo no fui, no por solidaridad sino porque no me gusta la muerte.
Todos estamos tristes y lo sé porque hulen a nostalgía.
Tengo amigos que conocen a aquellos que también resultaron heridos y compañeros que tuvieron el honor de ser alumnos del profesor, a quien se le ha reconocido como un excelente docente dinámico que siempre fomanteaba la práctica y visión de la economía real, incluso mi amigo Pedro me dijo que había sido invitado a ese viaje.
Toda la Universidad estamos de luto. Indignados por un accidente que arrebato vidas, jóvenes, estudiantes por negligencia.
Honestamente no puedo compartir el mismo dolor de aquellos que lamentablemente perdieron a sus hijos.
Y tampoco puedo elevar oraciones porque no sé rezar. Pero eso no me hace indiferente ante tan sensible suceso, me uno a los mil minutos de silencio, a las veladoras prendidas, a la lucha por fomentar la responsabilidad ante un volante y a valorar la vida, porque eso nos queda a aquellos que todavía aspiramos aire.
lunes, 9 de abril de 2012
Necesito un Doctor
Camino pensando en atentados con balas al aire y mucha sangre. Me invade esporádicas micro sensaciones de ataques homicidas en masa.
Las organizaciones sirven para afrontar la sobrevivencia diaria, pero yo no soy capaz de movilizar nada.
La incidencia recurrente de mis malos augurios agudiza mi sentir-pensar-hacer paranoico.
Y no es normal que de pronto surgen varios cientos de grupos de desocupados que reclaman bolsas de comida y planes asistenciales quebrados. Las emergencias sociales reclaman amplios movimientos pero yo sigo pensando en parasitarios reflejos de pecho abajo por si un Cadillac blanco dispara.
miércoles, 4 de abril de 2012
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